SUAVE VOZ

martes, 24 de julio de 2012

QUEBRANTANDO LA MALDICION DE LA PARENTELA


Hay una influencia hereditaria que afecta sobre nuestra vida y es la MALDICION DE LA PARENTELA.

Bíblicamente lo que hicieron nuestros padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, tiene mucho poder sobre nuestra vida.

Por lo tanto, cuando aceptamos a Cristo, necesitamos renunciar a todo lo negativo que se este manifestando en nuestra vida, porque podría ser una herencia de maldición de nuestros abuelos.
Ej. Manases, Amón y Josías.

Génesis 12:1
“Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.”

La poderosa influencia de las costumbres familiares, crearon en usted, formas, usos, costumbres, que se impusieron sobre usted, llevándole a hacer cosas que ni sabe porque las realiza y le suceden cosas que ni siquiera anheló.

Ej. La India, adoran a la vaca y sólo porque sus padres le enseñaron adorar a la vaca solo porque hay que hacerlo y no piensan que es mejor adorar al Dios que hizo la vaca.

En el oriente medio, los padres se inmolan, poniéndose explosivos sobre ellos y los hacen explotar matando a personas inocentes, solo porque sus padres les dijeron que haciendo eso se ganarían el paraíso, y no piensan si eso es verdad o hay una mejor manera de ganarse la vida eterna.

Tenemos que estar dispuestos a confrontar toda costumbre que sea contraria a la Palabra de Dios, porque estas costumbres son el epicentro de maldiciones.

La maldición de la parentela trae como consecuencia, herencia de pobreza, divorcios, pérdidas económicas, enfermedades, familias conflictivas, el descuido, el dolor.

Es necesario que toda nueva vida en Cristo, renuncie a la maldición de sus abuelos, ya que sino se le puede manifestar cualquier clase de maldición, en la que vivieron sus abuelos.

Versículos de meditación profunda

Juan 15:7
“Sí permanecéis en mi y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis, y os será hecho.”
Cuando caminas de acuerdo con la Palabra de Dios y vives en ella, puedes pedir a Dios lo que quieras y te lo dará.



Juan 16:24
“Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre. Pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo.”
Dios quiere que pidamos para que vivamos en el gozo de El, que es nuestro Padre y nos responderá.

1 Juan 5:14
“Y esta es la confianza que tenemos delante de El, que si pedimos algo conforme a su voluntad, él nos oye.”
Si caminamos conforme a la voluntad del Padre y le pedimos, podemos estar confiados y seguros de que nos oirá.

Salmos 18:2
“Jehová es mi roca, mi fortaleza y mi libertador. Mi Dios es mi peña; en él me refugiaré. El es mi escudo, el poder de mi liberación y mi baluarte.”
Dios es el poder de tu liberación, estando con él, tu vida está llena de firmeza, fuerza y poder.

Salmos 70:5
“! Tú eres mi socorro, mi libertador, Señor, no tardes más!”
Vemos la confianza que tenía el rey David para acercarse a Dios, su comunión con él.
Hágalo usted también.

Toda línea de maldición a la que debemos de renunciar y cortar, es a todo compromiso que nuestros abuelos, bisabuelos y tatarabuelos hicieron en tiempos antiguos.
Esto significa que si un abuelo por desconocimiento a la Palabra de Dios, fue a un brujo o a consultar a hechiceros y pidió algo a esa potestad, a partir de ese momento tomó dominio de la familia y de ahí en adelante afectará a todos lo que han de nacer en la familia.

Por lo tanto, usted tiene que renunciar, en el nombre de Jesucristo, a todo pacto oscuro de tus antepasados.

Las maldiciones familiares pueden ser si tus abuelos fueron:
Alcohólicos, fornicarios, murieron en forma repentina o perversa, no tuvieron matrimonios estables, adulteraron, pérdidas repentinas en lo económico, continuos pleitos, enfermedades extrañas o no, malas relaciones con tus hijos, tienes que examinar bien tu vida y tienes que renunciar a eso, porque no estás obligado a aceptar lo contrario a lo que Dios predestinó para tu vida.

Cuando tus antepasados hayan sido firmes adoradores como lo fueron Abraham, Isaac y Jacob, las cosas cambian. Por eso, la bendición del pueblo judío es tanta, que en esa tierra nació Jesús y ellos son su pueblo escogido por Dios y bendecido por siempre. Todo eso por la adoración correcta de sus fundadores.

Todos los pactos y sacrificios de nuestros antepasados afectan nuestra vida y a los miembros de nuestra familia también.
Todo está vinculado a lo que nuestros antepasados hicieron y que fueron compromisos espirituales sin la revelación de Dios. Por eso pueden ocurrirnos cosas que ni siquiera sabemos.
No puedes ser sentimentalista con lo que te perjudica, toma autoridad espiritual y renuncie en el nombre de Jesús.

¿Cómo sabemos si existe algo que no es la voluntad de Dios para nuestra vida?
Lo sabemos, si es algo que nos roba la paz, elimina la felicidad y trae dolor y sufrimiento.

La maldición de los Padres

Éxodo 20:4-5
“No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honraras; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.”

Verdad espiritual
Los principales constructores de los destinos de los hijos, son los padres.
Somos un noventa por ciento, de lo que nuestros padres nos hayan ministrado.

Versículos de meditación profunda

Lucas 10:19
“He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.”

1 Juan 3:8
“El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.”

Juan 10:9-10
“Yo soy la puerta; el que por mi entrare, será salvo; y entrará y saldrá, y hallará pastos.
El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.”

Marcos 16:17-18
“Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño, sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán.”



Los padres son los ministradores más directos de nuestras vidas. Cada palabra, cada ejemplo, formó la base principal de lo que somos hoy.
Es necesario ver con sumo cuidado y con la verdad de Dios, lo que ha sido nuestra vida y saber que cada palabra dicha por nuestros padres, fue profecía que se cumplió o se cumplirá.

“Puse en el Señor toda mi esperanza; él se inclinó hacia mi y escuchó mi clamor. Me sacó de la fosa de la muerte, del lodo y del pantano; puso mis pies sobre una roca, y me plantó en terreno firme.”

El poder de la renuncia

Hay que renunciar, para estar siempre bajo la bendición de Dios.
No estamos obligados a seguir los ejemplos de nuestros padres, ni tampoco viviendo en sentimentalismo, siguiendo modelos anti- paz familiar.

Todos sabemos cómo nuestra vida ha sido o no perjudicada por la maldición de nuestros padres. Entonces, entendemos que si el ejemplo no fue el mejor, tenemos que renunciar en el nombre de Jesús.

Hay que ser liberado de todo lo maligno heredado. NUNCA OLVIDES que tienes el derecho en CRISTO de ser diferente y feliz.

Quebrantando las malas raíces.

Todo es una cadena. Nuestros padres no fueron enseñados y cometieron errores con nosotros, por eso es necesario, que sin ninguna misericordia, y en el nombre de Jesús, rompamos todas las raíces de pobreza, dolor, sufrimiento, enfermedades, divorcios, contiendas, etc.

Todo lo negativo, desgracia, tiene una raíz espiritual, que en su mayoría la obtuvimos de nuestros padres.
Así como Cristo maldijo la higuera estéril, nosotros podemos también podemos romper toda maldición, enemiga de nuestra felicidad.
DIGA NUNCA MAS.

Quebrantando la falsa adoración de los padres

La Biblia dice que Dios toma en cuenta la adoración idolátrica que nuestros padres hicieron y esto afecta la tercera y cuarta generación.
Hay que reconocer que la adoración idolátrica es una maldición y si nuestros padres frecuentaron brujos, hechiceros, centros de idolatría, en todos los hijos reactivaron, potestades diabólicas de destrucción, por el derecho legal profético que los padres ejercen sobre sus hijos.

Quebrantando la maldición hereditaria

Así como los médicos reconocen que existen enfermedades hereditarias, es necesario que sepa que el divorcio, vicios, muerte repentina, pérdida de hijos, esterilidad, accidentes, perdida de buenos negocios, etc, es necesario que renuncie a ello, ya que esto es espiritual.


DECLARACION

Padre en el nombre de Jesús.
HOY renuncio a toda atadura y maldición que vino en mis genes, de parte de mis antepasados y me apego a la sangre de Cristo, a su poder, declarando toda liberación por el poder de la Palabra.
HOY renuncio a todo tipo de maldición recibida por mis padres, los cuales por desconocimiento de la verdad de Dios, ministraron sobre mi vida.
Renuncio
A la pobreza, enfermedad, el dolor, la ruina, la miseria, el pecado, el divorcio, la muerte, la pérdida repentina.
En el nombre de Jesús, RENUNCIO a todo pacto oscuro que mis padres hicieron.
ANULO toda palabra negativa que mis padres hayan dicho en mi contra.
ANULO todo tipo de abusos, anulo el sentimiento de inseguridad, el sentimiento al abandono, todo tipo de abuso de acción de palabras y pensamiento, en el nombre de Jesús.
HOY perdono y bendigo a mis padres y te pido Dios todopoderoso, que me ayudes a dar el mejor ejemplo a mis hijos.
Espíritu Santo, por el poder de la bendita Palabra de Dios, me acerco a ti para declarar a través de esta acción de fe, MI TOTAL LIBERACION.
En el nombre de Jesucristo. AMEN.


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